mama condensada

¡Hola! soy Jenifer, mamá condensada. Me faltan horas al cabo del día. Estoy segura de que me entiendes a la perfección. Si no es una cosa es otra, pero la tarea de cuidar de ti misma es la última de tu larga lista de tareas ¿verdad?

Vera y Julia han revolucionado mi existencia. Ellas son mi motor, mi gasolina. Mi día a día gira entorno a ellas. La maternidad ha supuesto un punto de inflexión en mi vida, es lo mejor que me ha sucedido. ¿Lo peor? Tengo que hacer malabares para arañar unos minutitos de relax.

Prometo que mientras escribo este apartado estoy dando el desayuno a la pequeña Julia, he pasado la aspiradora entre párrafo y párrafo, a la vez que inflo un globo a Vera. La maternidad es así de intensa.

El yoga me hace feliz. No perdono un buen desayuno. Me vuelve loca la cosmética natural. Las sorpresas me motivan demasiado. Mi marido y mi familia son mi gran apoyo. Soy una emprendedora empedernida.

No me gusta nada ir de compras. Aprender a hacer cosas nuevas me da vidilla. Las carcajadas de mis hijas me vuelven loca. Soy un poco impaciente. En los últimos años he sobrevivido durmiendo unas 3 horas diarias. El fresquito de las mañanas de verano me llena de energía.

Soy diplomada en Enfermería con la especialidad de pediatría, más tarde estudie inteligencia emocional. Comer rico es una de mis debilidades. Me atrapan los diseños bonitos y auténticos. De pequeña decía que quería ser presentadora, peluquera, bióloga marina… ¡variedad ante todo oye!

Estas cositas dan color a mi vida. No busco un cuento con final feliz, sino ser feliz sin tanto cuento 

¿te apuntas?

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