5 trucos para comenzar septiembre con buen pie

recorte post rutinas

Aquí se nos ha plantado septiembre delante ya. Ha venido de puntillas, lo más sigiloso posible para no asustarnos. Pero la realidad, es que ya está aquí con nosotros. Y para que sea mucho más cómoda la convivencia con este mes de comienzos, rutinas y vuelta al trabajo, he reunido estos cinco trucos para que podamos ver la parte más adorable de un mes con mucho encanto. 

  1. La rutina es nuestra amiga y septiembre es el mejor mes para comenzar a adaptarnos a los nuevos horarios y abandonar los excesos del verano. Tener en cuenta nuestro descanso y la organización familiar nos ayudará a planificar las mejores rutinas para nuestra familia. Una agenda, post- its y un bloc de notas serán nuestros aliados para sacar un sobresaliente en la organización de nuestras tareas y rutinas. 
  2. Comienza ya, olvida la procrastinación. En este mes comenzamos con cosas nuevas, estrenamos ropa y volvemos a nuestra actividad habitual. No dejes para el mes que viene apuntarte a esa actividad que tanto llama tu atención o hacerte con ese libro que al final no pudiste leer en vacaciones. Dedica tiempo para ti, cuídate y desconecta. 3
  3. Déjalo preparado. Si en ocasiones piensas que la organización de tu hogar es un poco caótica, aquí va un gran consejo que te salvará de mañanas de infarto al borde de la locura; prepara la noche anterior las cosas que vayas a necesitar a la mañana siguiente. Si dejas lista la ropa que te vas a poner, tu bolso preparado y la bolsa que te tienes que llevar en la entrada de casa ¡todo será coser y cantar! Bueno mejor dicho, todo será una carrera sin obstáculos 😉 
  4. Busca un propósito para mantener la motivación por las nubes. Así la vuelta a la rutina sabrá de otra forma y los días no pesan ¡cuentan! Planificar una excursión, dedicar un tiempo especial cada día para tu familia o planificar tus metas, pueden ser pequeñas dosis de ánimo que te harán sonreír cada día.
  5. Tómatelo con calma. Si vamos integrando los cambios de forma progresiva, sin prisas y siendo flexibles es más probable que adoptemos las rutinas adecuadas y adaptadas a nuestra forma de vida. Y si nos equivocamos, igualmente con calma volvemos a reajustar nuestras tareas.  

Ya sabéis que las prisas y ser demasiado exigente con la rutina no da buenos resultados. Así que si algún día tienes que romper tus hábitos para tomarte una buena merienda reconfortante, hazlo ¡merece la pena! 

Estoy segura que estos trucos serán de gran ayuda.

¡Nos vemos pronto!

Sed felices,

Jeni Mamá condensada

 

 

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